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Integrantes:
Lic. Celina Moreno (coordinadora)
Lic. Ileana Miguel
Lic. Paula Pouiller

nutricion@magyp.gob.ar

Argentina 2014 Libre de Grasas Trans

  • Introducción
  • Antecedentes
  • C.N.R.G.T.
  • Normativa
  • Actividades
  • Material

Introducción

A partir de las recomendaciones emanadas por la OMS en la Declaración de Río de Janeiro (2008) y la Estrategia Mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud; se conformó la Comisión Nacional para la Reducción de Grasas Trans, integrada por los Ministerios de Salud, y de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, junto con el Ministerio de Desarrollo Social, las Cámaras de la industria de alimentos y bebidas y otros organismos como Universidades y ONGs.

Como resultado del trabajo de la Comisión intersectorial se lanzó la iniciativa “Argentina 2014 Libre de Grasas Trans”, destinada a reducir el consumo de estas grasas a través de diferentes vías.

Por un lado, se trabajó en un proyecto de modificación al C.A.A., que finalmente fue incorporado por Resolución Conjunta SPReI 137/2010 y SAGyP 941/2010 el 16 de diciembre de 2010, fecha de su publicación en el Boletín Oficial. Esta establece el límite máximos de contenido de grasas trans en los alimentos.

Para facilitar la implementación de la reforma al Código, la iniciativa prevé la comunicación a los consumidores sobre el efecto negativo que representa el consumo de grasas trans para nuestra salud; como también a la industria para proporcionar información y herramientas que faciliten el cumplimiento de la normativa y así mejorar la calidad de todos los productos.

Visión

Contribuir a mejorar la calidad de vida de los argentinos mediante la reducción de Grasas Trans.

Misión

Desde el Estado, actuar como facilitadores de información y promoción de actividades tendientes a la reducción de las Grasas Trans durante el período comprendido entre el año 2010 y 2014.

Objetivo general

Notificar e incentivar a las empresas elaboradoras de alimentos a que reduzcan las grasas trans de sus productos.

Informar al consumidor sobre qué son las grasas trans, su origen, sus efectos y la necesidad de disminuir su consumo.

En base a estos objetivos se prevé que la campaña esté dirigida a dos poblaciones en particular: la industria de alimentos y el consumidor medio.

Objetivos Específicos – Industria de alimentos

Dar a conocer la nueva reglamentación del C.A.A. en materia de grasas trans.

Difundir los contenidos de la Guía de Recomendaciones para pequeñas y medianas industrias, la cual describe diferentes metodologías de sustitución y modificación de alimentos procesados.

Acceder a la guía

Utilizar los canales de comunicación disponibles en el sector público y privado para difundir las modificaciones del Código Alimentario Argentino (CAA), y atender a las posibles consultas.

Objetivos Específicos – Consumidor

Sensibilizar al consumidor sobre los efectos nocivos de las grasas trans en el organismo y difundir recomendaciones básicas para disminuir su consumo.

Generar conciencia en los consumidores sobre la importancia de identificar en los rótulos el contenido de estas grasas.

Informar al consumidor sobre las modificaciones que está realizando la industria.

Difundir el material gráfico de la Iniciativa.

Acceder al afiche

Antecedentes

La enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de enfermedad y muerte a nivel mundial, presentando altos costos relacionados con la atención médica y enormes pérdidas de productividad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en el reporte técnico, referido a “Dieta, Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas” del año 2003, establece que enfocar la salud pública hacia la prevención primaria es considerado el curso de acción de menor costo y mayor efectividad, alcanzable y sostenible para lidiar con la epidemia mundial de enfermedades crónicas no transmisibles, sin dejar de lado el tratamiento médico apropiado para aquellos individuos ya afectados.

A su vez, la misma Organización en el documento “Estrategia Mundial de Alimentación Saludable y Vida Activa”, aprobado en el año 2004 por los países miembros, destaca el rol de la alimentación inadecuada y la escasa actividad física en el desarrollo de la epidemia de las enfermedades crónicas no transmisibles, y recomienda a los gobiernos implementar políticas para promover la adopción de hábitos saludables a nivel poblacional.

Por añadidura, el riesgo de padecer enfermedades crónicas se incrementó acompañado de un cambio en las conductas alimentarias de la población, y la incorporación de más alimentos procesados ricos en grasas, azúcares o con alto contenido de ácidos grasos trans (AGT) de origen industrial. En este sentido, cuando se trata de dichos padecimientos, la alimentación es uno de los principales determinantes posibles de modificar.

Hay suficiente evidencia científica para sostener que las alteraciones en la dieta tienen fuertes efectos positivos y negativos en la salud, a lo largo de la vida. Al respecto, la eliminación de los ácidos grasos trans de los alimentos es una manera económica y factible de proteger la salud y prevenir dichas enfermedades.

Los ácidos grasos trans de producción industrial, conocidos generalmente como grasas trans, han sido definidos por la Comisión Mixta FAO/OMS del Codex Alimentarius como “ácidos grasos insaturados que contienen uno o varios enlaces dobles aislados (no conjugados) en una configuración trans”. Se forman durante la hidrogenación parcial de aceites vegetales líquidos para formar grasas semisólidas que se emplean en muchos alimentos procesados.

Por otro lado, cabe destacar que los AGT también se generan naturalmente en pequeñas cantidades por la acción de microorganismos presentes en el estómago de los rumiantes (por ejemplo, ganado bovino, ovino y caprino). Este tipo de AGT denominado ácido linoleico conjugado (CLA, por sus siglas en ingles) se encuentra particularmente en estudio debido a que no son perjudiciales para la salud, por el contrario podrían tener efectos beneficiosos para la salud cardiovascular, sistema inmunológico, prevención del cáncer y colaborar con el control del peso corporal y adecuada distribución grasa.

En relación a los AGT de producción industrial, se reconoce que ofrecen ventajas para la industrialización de alimentos debido a su tiempo de conservación prolongado, su mayor estabilidad durante la fritura, y su mayor solidez y maleabilidad para el uso en productos de repostería.

No obstante estos ácidos grasos tienen efectos adversos para la salud humana: aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte súbita de origen cardiaco porque incrementan el nivel de colesterol LDL (perjudicial para la salud), disminuyen el de colesterol HDL (favorable para la salud) e inflaman el revestimiento de las arterias.

Por lo expuesto, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) ha decidido encabezar las medidas tendientes a la eliminación paulatina de los ácidos grasos trans de origen industrial, con la finalidad de mejorar la alimentación y fomentar un estilo de vida más sano en las Américas. En el 2007, por medio de la Unidad de Enfermedades No Transmisibles, la OPS convocó a la formación de un Grupo de Trabajo sobre Las Américas libres de grasas trans (TFFA, por sus siglas en inglés). Se solicitó que evaluara el impacto de los AGT sobre la nutrición y la salud, y que debatiera los procedimientos prácticos para eliminarlos paulatinamente de los alimentos, entre los cuales debería tener en cuenta medidas regulatorias, acciones voluntarias y la factibilidad de recomendar grasas alternativas menos perjudiciales. A partir de aquí los integrantes de los diferentes países, entre ellos Argentina, se comprometieron a trabajar en el ámbito nacional para promover una diversidad de acciones tendientes a eliminar los AGT.

Documentos de consulta

Comisión Nacional para la Reducción de Grasas Trans

En Argentina se conformó la Comisión Nacional para la Reducción de Grasas Trans para la implementación de las recomendaciones emanadas de la Declaración de Río de Janeiro (junio de 2008). El Ministerio de Salud de la Nación convocó a una reunión plenaria, en donde se conformaron tres subgrupos de trabajo interinstitucionales: Regulación-Legislación (coordinado por el INAL/ANMAT), Comunicación-Consumidores (coordinado por la ex-SAGPyA) y Académico-científico, bajo la órbita del grupo nacional “América libre de grasas trans”.

El grupo de “Legislación/Regulación” avanzó en el análisis del tema, redacción de un informe técnico sobre antecedentes relacionados con la reducción/eliminación del uso de grasas trans en los alimentos y elaboración del Proyecto de Resolución Conjunta con el fin de incorporar al Código Alimentario Argentino (CAA) las recomendaciones para la reducción que propone la OPS en torno a los valores máximos de grasas trans en alimentos industriales.

Dicho Proyecto se presentó ante la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) para su estudio y aprobación; y fue incorporado al CAA por Resolución Conjunta SPReI 137/2010 y SAGyP 941/2010 el 16 de Diciembre de 2010, fecha de su publicación en el Boletín Oficial.

La reforma establece que: “El contenido de ácidos grasos trans de producción industrial en los alimentos no debe ser mayor a: 2% del total de grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo y a 5% del total de grasas en el resto de los alimentos. Estos límites no se aplican a las grasas provenientes de rumiantes, incluyendo la grasa láctea”.

Asimismo, para facilitar y efectivizar el cambio tecnológico en las industrias elaboradoras de alimentos que todavía no lo han hecho, la norma prevé un plazo de adecuación a partir de su publicación en el Boletín Oficial que se concretó el pasado jueves 16 de diciembre.

A raíz de esta innovadora modificación al CAA, y con el fin de complementar la nueva normativa, el Grupo “Comunicación” impulsa la campaña “Argentina 2014 Libre de Grasas Trans”, para difundir el efecto negativo que representa el consumo de grasas trans sobre la salud. La iniciativa tiene por objeto trabajar tanto con el consumidor como con la industria para proporcionar las herramientas que faciliten el cumplimiento de la norma, destinada a mejorar la calidad de todos los productos.

Normativa

Presione en el siguiente link para ver la normativa:

Ver normativa

Actividades Nacionales

Estas actividades forman parte de una serie de acciones destinadas a actuar como facilitadores de información para el consumidor y las industrias, con el fin de colaborar con la promoción de una alimentación sana para toda la población.

Distribución de material gráfico en los principales puntos de venta de las siguientes cadenas de supermercados: CARREFOUR, COTO, JUMBO, LA ANÓNIMA y WALL MART. Se hizo entrega de 25.000 flyers directamente a los consumidores y 1.200 afiches que fueron colocados en las sucursales.


Publicación de materiales de difusión en los siguientes sitios de Internet:

www.alimentosargentinos.gob.ar www.msal.gov.ar www.anmat.gov.ar

* Presentación de la Iniciativa Argentina 2014 Libre de Grasas Trans en el XVIII Congreso Argentino de Nutrición, realizado el 12 de agosto de 2011 en el Hotel Sheraton Buenos Aires.
* Presentación de la Iniciativa Argentina 2014 Libre de Grasas Trans en el X Congreso de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General, entre los días 9 y 11 de Septiembre de 2011, en la Ciudad de La Plata.
* Disertación sobre la Iniciativa Argentina 2014 Libre de Grasas Trans en universidades: la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
* Envío de material gráfico a las Bromatologías provinciales integrantes de la Red Nacional de Protección de Alimentos – RENAPRA.
* Envío de material gráfico a través del Programa de Botiquines REMEDIAR + REDES del Ministerio de Salud.
* Coparticipación en el stand del Sello Alimentos Argentinos en el “International Food Technology Summit Argentina 2011” organizado por la revista ENFASIS Alimentación, el 18 de Agosto en el hotel Hilton de C.A.B.A.

Actividades Internacionales

En enero de 2006, Dinamarca aprobó una legislación que limita las grasas trans al 2% del contenido total de grasas en todos los alimentos que circulan en el mercado, incluidos los productos importados y los destinados a restaurantes.

En 2005, Canadá fue el primer país en exigir información sobre el contenido de AGT en las etiquetas nutricionales. Un grupo de trabajo canadiense propuso además, en 2006, la reducción del consumo de ácidos grasos trans al “mínimo nivel posible” y recomendó que estas grasas no debían superar 2% del contenido graso total en los aceites vegetales y las margarinas untables, y debía ser inferior al 5% en los otros alimentos. El grupo estudió que este límite de 5% es suficiente para reducir en un 55% la ingesta promedio de AGT de producción industrial en ese país, por lo que el consumo diario de AGT sería menor al 1% de la energía total, nivel concordante con las recomendaciones de la OMS.

En los Estados Unidos, un análisis de costo-beneficio detallado evaluó los beneficios para la salud, en términos de reducción del riesgo cardiovascular al disminuir el consumo de los AGT, comparado con los gastos de la rotulación, y llegó a la conclusión de que por cada dólar invertido en rotulación se ahorraban 100 dólares en gastos de salud en un periodo de 20 años. Esto llevó a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a declarar obligatoria la inclusión del contenido de AGT en la rotulación de los productos alimentarios y a recomendar que las personas mantengan un consumo de AGT lo más bajo posible.

En Costa Rica, un Comité Multisectorial sobre Grasas y Aceites propuso la reducción de AGT en la ingesta de los países centroamericanos y la República Dominicana, y aconsejó la inclusión de datos sobre el contenido de AGT en las etiquetas.

En enero de 2006, Chile adoptó el mismo criterio. A su vez, en agosto del mismo año, los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), incorporaron el rotulado nutricional como obligatorio, incluyendo la declaración de las grasas trans, entre otras informaciones. Por último, en Brasil actualmente se está discutiendo públicamente una nueva propuesta destinada a regular la comercialización de alimentos con niveles altos de grasas saturadas y grasas trans.

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