Diferenciación de alimentos

Diferenciar nuestros alimentos en el mundo

Por Ing. Juan Manuel Alderete, Lic. Elizabeth Kleiman - Dirección de Promoción de la Calidad

Lograr que los alimentos producidos en nuestro país sean internacionalmente reconocidos por sus cualidades, es el objetivo central de un conjunto de acciones y programas que desarrolla la SAGPyA. Breve resumen de las herramientas que se están poniendo a punto a fin de que la producción alcance ese objetivo, esencial para asegurar resultados exitosos en un mundo que convirtió la excelencia productiva en una de las llaves del buen resultado comercial.

En los últimos dos años la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos ha generado diversas herramientas tendientes a favorecer el incremento de la competitividad y la productividad de la agroindustria nacional mediante la diferenciación de los productos argentinos y su inserción en los distintos mercados.
Entre los instrumentos de diferenciación que hoy se encuentran disponibles pueden mencionarse:
Las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas
Las Rutas Alimentarias Argentinas
El Sello de calidad “Alimentos Argentinos, Una Elección Natural”
La Cocina Fábrica
Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas
Argentina cuenta con un marco regulatorio para la diferenciación de los alimentos basados en su origen. Creadas a través de la Ley Nº 25966, las Denominaciones de Origen (DO) y las Indicaciones Geográficas (IG) no sólo son un instrumento de diferenciación sino que constituyen un poderoso instrumento para promover las economías regionales y las exportaciones.
Las IG refieren a un nombre geográfico que indica la zona de producción de un determinado producto, cuyas características diferenciales se deben a factores naturales o humanos. Por tal razón, un producto similar proveniente de otro lugar o región, no podría tener las mismas características, calidad o reputación.
Las solicitudes para inscribir una Indicación Geográfica deben ser hechas por un grupo de productores asociados -de hecho o formalmente-, como asociación civil sin fines de lucro. Sin embargo, una única persona física o jurídica podrá solicitar el registro, siempre que reúna dos condiciones.
Ser única en la zona que produce un producto agrícola o alimentario claramente diferente –por una característica o cualidad- a otros productos de su clase, y que esa característica o cualidad diferencial se funde en el origen geográfico. En estos casos, las especificaciones serán revisadas a fin de asegurar que no estén expresadas de modo que pudieran otorgar al productor un monopolio sobre el producto.
Ser el productor de una porción significativa del producto en el área.
Las Denominaciones de Origen - que se encuentran comprendidas en las indicaciones geográficas-, son calificadas así debido a que el vínculo entre su origen y su calidad es más estrecho, y esta última se debe exclusiva o esencialmente a la comarca donde es producido el alimento.
Ambas categorías se encuentran protegidas legalmente, lo que permite impedir y sancionar el mal uso en productos que no sean originarios de la zona de que se trate. Se protege así al consumidor contra las prácticas engañosas y, al ser adoptado como signo distintivo por un grupo de productores de una región reconocida, permite incrementar las oportunidades comerciales.
Los productos agrícolas o alimentarios a ser amparados por una denominación de origen, se asocian objetiva y estrechamente al área geográfica cuyo nombre llevan. Las dos condiciones primarias de elegibilidad, son:
Que las cualidades o características del producto deriven, exclusiva o esencialmente, del entorno geográfico particular del lugar de origen. Esta expresión incluye tanto a los factores naturales, (clima, suelo, agua o similares); como a los humanos (conocimiento o prácticas típicas o locales, etc).
Que la producción de las materias primas y su procesamiento, desde el inicio de la cadena de producción hasta el producto final, se realicen en el área geográfica determinada cuyo nombre lleva el producto. Las características que éste expresa deben tener un vínculo directo y objetivo con el área geográfica.
La Dirección Nacional de Alimentos con la colaboración de las distintas áreas de la SAGPyA con ingerencia en el tema, ha elaborado el Decreto reglamentario de la norma que regula las DO e IG, lo cual permitirá dotar de plena operatividad al sistema, con la consiguiente ventaja para quienes adopten estas herramientas.
Rutas alimentarias
Las Rutas Alimentarias Argentinas han sido diseñadas con el objeto de favorecer el posicionamiento de numerosos productos agropecuarios regionales, que si bien constituyen consumos populares en su región de origen, carecen de presencia o son poco conocidos en otros mercados.
Se trata de un programa de promoción de los Alimentos Argentinos a través del Turismo, particularmente de aquéllos que son típicos. Por tanto, las acciones de implementación involucran necesariamente las áreas de Gobierno con competencia en: Turismo, Turismo Rural, Industria Agroalimentaria, Cultura y Patrimonio Cultural Gastronómico; a nivel nacional, provincial y municipal.
Concretamente, una Ruta Alimentaria es un itinerario que asume las características de un circuito turístico, dado que permite conocer y disfrutar en forma organizada el proceso productivo agropecuario e industrial local, y degustar la cocina regional, expresiones ambas de la identidad cultural argentina.
Las Rutas se organizan en torno de protocolos que establecen cómo se brindará el servicio y qué parámetros de calidad debe cumplir. Los establecimientos asociados a las mismas se identifican mediante el uso de distintivos específicos. Ya ha sido elaborado el protocolo que posibilita conformar una ruta, y se cuenta con la aprobación del distintivo correspondiente.

Sello “Alimentos Argentinos Una Elección Natural”
En un enfoque tradicional, se define como “marca” al nombre, término, signo, símbolo, diseño, o combinación de ellos, que tiene por objetivo identificar los bienes y servicios de un vendedor, a fin de diferenciarlos de sus competidores.
En un enfoque actualizado, “la marca” es concebida como una pieza clave en el momento de definir estrategias de posicionamiento y diferenciación, rubricando un “acto creador” que se aporta al mercado y permanece en el tiempo.
Cuando estos valores se aplican a una Marca País, pasan a componer la identidad del mismo, convirtiéndose en el gran elemento diferenciador y por lo tanto en el principal activo con el que puede contarse.
Como en el globalizado mundo actual, la imagen que los públicos internacionales tengan respecto de un país y de sus productos, constituye activos de relevante importancia, desde hace varios años la Dirección Nacional de Alimentos trabaja en la construcción de una imagen-país que permita distinguir a los productos agroalimentarios elaborados en la Argentina.
Este proceso produjo como uno de los resultados concretos la creación del Sello de Calidad “Alimentos Argentinos –Una Elección Natural” y su versión en idioma inglés (“Argentine Food, a Natural Choice”) con el dictado de la Resolución SAGPyA Nº 392/05.
Se trata de una marca registrada por la SAGPyA, cuyo isologotipo (el sello creado), es cedido a las empresas elaboradoras para que acompañen a sus productos alimenticios y cuya elaboración resulte acorde con una estricta normativa.
Se ha recurrido a un símbolo y un eslogan que sintetizan lo que se quiere comunicar. “La elección de los productos argentino por parte de los consumidores, es natural, teniendo en cuenta las riquezas geográficas y climáticas de Argentina”.
Este Sello, de adopción voluntaria, acompaña las marcas comerciales individuales de las empresas argentinas como “contramarca”, con el objeto de facilitar a los consumidores la identificación de los productos agroalimentarios argentinos, asociando así:
PRODUCTO * PAÍS DE ORIGEN * CALIDAD DIFERENCIADA
De tal modo, la Marca / Sello “Alimentos Argentinos, Una Elección Natural” constituye una eficaz herramienta de penetración en los mercados, debido a que la imagen de nuestros alimentos brinda hoy la posibilidad cierta de relacionar sus atributos de valor (diferenciación por calidad y origen), con una identidad propia y particular de nuestro país en el mundo, potenciando así sus oportunidades comerciales. El sello acompañará las marcas comerciales de los productos que -por su excelencia certificada y alto grado de aceptación entre los consumidores- sean autorizados por el Estado Nacional para su utilización.
Por último, corresponde destacar que los productos que cuenten con este Sello de Calidad se verán beneficiados con una reducción en los costos de introducción al mercado, porque contarán con el respaldo del mismo y con la promoción colectiva a realizarse.
Actualmente han solicitado el sello once productos originarios de distintos lugares del país, entre ellos miel orgánica y convencional, confituras y mermeladas, productos farináceos y pasas de uvas.
Cocina Fábrica
Este proyecto apunta a promover el consumo de los platos de las regiones argentinas, elaborados a la manera tradicional por mano de obra altamente capacitada, y comercializarlos en forma diferida en el país o en los mercados externos, con sus cualidades y características intactas, preservadas por sistemas de última generación.
Se denomina Cocina Fábrica al establecimiento que elabora comidas con calidad artesanal y las conserva para su posterior consumo preservando el aroma, la textura y el sabor característicos de cada plato. Asimismo, se mantiene la calidad del arte culinario original, permitiendo así comercializar en el mundo alimentos diferenciados y de alto valor agregado.
Las características principales que debe reunir una Cocina Fábrica son:
Ser establecimiento procesador de alimentos o comidas elaboradas con materias primas nacionales.
Poseer equipamiento acorde a los procesos.
Haber implementado un sistema que asegure la calidad de los productos.
Cumplir con las condiciones y requerimientos para la comercialización en los mercados locales e internacionales.
Haber establecido protocolos que permitan asegurar las condiciones y características del producto y lograr la estandarización de los mismos.
Llevar adelante un programa de capacitación permanente del personal.
Haber logrado una producción estandarizada, reproducible y sostenible en el tiempo.
Desafíos
El reto es potenciar al máximo la imagen de nuestros alimentos en el mundo, y desarrollar esta estrategia a través de las actividades y proyectos brevemente descriptos. El eje de este conjunto de acciones planificadas y desarrolladas por la SAGPyA, es acompañar los productos “campeones” argentinos en nuestro país y en el mundo, para generar mayor productividad, competitividad y empleo genuino.
Aplicadas con idoneidad y buena disposición, estas herramientas jugarán un rol esencial para relacionar los atributos de nuestros agroalimentos, con una identidad propia y particular, incrementando así las oportunidades comerciales para todos los actores de las cadenas agroalimentarias y para la comunidad nacional en su conjunto.
Incrementar la confianza internacional en nuestros alimentos es un desafío apasionante y justifica todos los esfuerzos que se hagan en busca de la excelencia productiva.

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